Osteopatía
¿Qué es?
La Osteopatía se basa en la creencia de que todos los sistemas del cuerpo trabajan conjuntamente, están relacionados, y por tanto los trastornos en un sistema pueden afectar el funcionamiento de los otros. Es por tanto una práctica de tipo holístico. El tratamiento, que se denomina manipulación osteopática, consiste en un sistema de técnicas prácticas orientadas a aliviar el dolor, restaurar funciones y promover la salud y el bienestar. Utiliza un amplio abanico de técnicas (impulsos de alta velocidad y corta amplitud, tecnicas funcionales, inhibiciones...) para devolver la armonía y el equilibrio que causan enfermedades e inhiben la recuperación.
Según sus principios, por medio de la manipulación del sistema músculo-esqueletico, se pueden curar las afecciones de órganos vitales o enfermedades ya que esta manipulación ayudaría a revitalizar el riego sanguíneo o devolver el grado de movilidad normal a la artículación dañada y por tanto a la curación del paciente.
La osteopatía sostiene que el cuerpo sufre subluxaciones, es decir, pequeños desplazamientos en las vértebras de la columna que aprisionarían los nervios cuyo efecto sería el deterioro los tejidos del cuerpo y de los órganos, además de generar una mala conexión entre el cerebro y la columna vertebral causando dolores y enfermedades.
Tipos
Dependiendo la parte del cuerpo en la que se centran, hay diferentes disciplinas:
Osteopatía articular:
Dedicada al restablecimiento del aparato músculo-esquelético y de la postura, centrándose en la columna vertebral y traumatismos.
Osteopatía craneal: Se centra en los problemas craneales y su influencia en el Sistema nervioso central.
Osteopatía visceral:
Enfocada hacia la curación de órganos y vísceras, mejorando la función de estos mediante manipulación para conseguir un mejor riego sanguíneo.
La osteopatía en los países donde esta reconocida, son estudios universitarios de segundo ciclo (5 ó 6 años en función de la universidad, Reino Unido, Francia...). En EEUU son considerados médicos por lo que pueden recetar y practicar la cirugia.
Está indicada tanto para dolores cervicales, lumbalgias, tortícolis, neuralgias cervicobraquiales, dorsalgias, ciáticas y hernias discales como para dolores de los miembros musculares, lesiones deportivas (esguinces…) y en dolores crónicos tipo artrósicos.